1 ene 2015

Nuevos propósitos


Es costumbre, al finalizar un año y comenzar otro, ser optimista, pensar qué ahora todo será diferente, qué tendremos que pensar bien el deseo que queramos hacer realidad, sonreír, brindar y esperar a qué nos caiga del cielo. Falso.Estoy seguro que el 98% de las promesas que suelen hacerse acaban dejándose de lado en un par de semanas, o cómo mucho, meses. ¿Por qué? Porqué realmente todo sigue igual, nada cambia, el mundo no será un lugar más bonito solo porque haya sumado un año más, el mundo seguirá siendo ese gigante cruel qué si se lo permites, no te dará oxígeno, te quitará cada segundo de tu vida y no podrás hacer más que evadirte de su realidad, si te mantienes sumiso no serás más que una hoja de papel movida a placer por un estímulo que no dependerá jamás de ti.